
Definamos primero este tipo de relación.
Cuando hablo de sólo sexo, no hablo de un “rollo” que nos lleva dando placer durante un tiempo y donde no hay compromiso alguno de fidelidad.
Hablo del muy habitual caso de, funcionar muy bien en la cama pero fuera de ella, no hay nada que decirse ya que no se comparte ningún interés y los temas de conversación son banales e insulsos.
Dicho de otro modo, que no nos llena.
Sólo en una ocasión he tenido este tipo de relación, en la que después de dejarlo (en este caso yo) seguimos viéndonos para continuar manteniendo relaciones sexuales.
No voy a negar, que era divertido y que disfruté mucho, pero el problema vino, cuando esta persona, a pesar de asegurarme que había entendido que lo nuestro había terminado ya hacía un par de semanas y que si manteníamos relaciones, era de mutuo acuerdo y sin compromiso alguno por parte de ninguno, me pedía fidelidad.
Era evidente que, a pesar de sus continuos juramentos de no estar interpretando mal la situación, me mentía para seguir conmigo.
Nada más declararme, en una fuerte discusión, este tema de la fidelidad, decidí dar por terminada esta relación entre Exs y no volver a verla.
Podéis imaginar la situación.
Insultos por doquier, lloros, drama…por su parte, y por la mía, sentimiento de culpabilidad, lástima por ella, arrepentimiento por no haber cortado por lo sano, etc.
Pocos días después, recibí un mail suyo, asegurándome haberse quedado embarazada. Fui a su encuentro y resultó ser una mentira más.
La cosa no terminó ahí ya que llegó a mezclarse con familiares cercanos a ella (hermanos), amenazandome de palizas, el coche arañado un día si y otro también, pinchada de ruedas, etc, etc.
Por suerte, no pasó mucho tiempo para que esta persona, conociera a otro y se fuera de mi ciudad.
¿Que aprendí de esto?
Que las parejas basadas en el sexo, no tienen mucho futuro y que después de cortar, las relaciones sexuales deben terminar con ella, para que ninguno se lleve a engaños y acabe casi como el rosario de la aurora.
Como bien apuntaba SAD, no se puede decir de esta agua no beberé, pero lo que si haré, es pensármelo dos veces antes de volver a cometer este error.